Tesoros Espirituales

Porque el alma también necesita cuidado.

Dos velas en frasco de vidrio ámbar con tapa negra, frente a un tronco de palo santo, sobre hierba seca.

Aquí empieza la medicina diaria. Hecho a mano, activado en rezo, tocado por conciencia.

Se maceran meses, se vacían por lote chico, se mezclan cuando hay con qué. Un lote no huele igual que el siguiente, y no lo emparejamos: es otra hierba, cortada en otro mes.